Presentamos nuestras instalaciones en clínica situada en el casco antiguo de Cádiz en la céntrica plazuela, realmente entronque entre tres calles (Cervantes, Benjumeda y San Miguel), de Gaspar del Pino en el nº 3, en la primera planta de una finca clásica gaditana del siglo XVIII recientemente rehabilitada, con ascensor y dotada de dos gabinetes odontológicos.

Es un emplazamiento que nos ilusiona y del que nos sentimos orgullosos y, al mismo tiempo, nos anima a seguir trabajando en la misma línea, adaptándonos a las necesidades de nuestros pacientes en cada momento.

Queremos que los dieciséis años de experiencia y profesionalidad sean un gran impulso para nuestro futuro, un incentivo que nos ayude a trabajar con el máximo rigor y entusiasmo en los muchos y nuevos proyectos que estamos desarrollando.

Nuestra filosofía se basa en la búsqueda de la excelencia en cada uno de nuestros servicios; trabajar con la máxima calidad, con espíritu innovador y contando con la tecnología más avanzada; siempre hemos creído que las empresas son las personas.

Es momento también de agradecer a todos los pacientes su apoyo y confianza durante todos estos años. Si hoy somos lo que somos es, sin duda, gracias a vosotros. Deseamos, asimismo, dar la bienvenida y ponernos a disposición de todos aquellos con los que todavía no hemos tenido la oportunidad de colaborar.

Disfrutamos de nuestro trabajo y queremos compartirlo con usted. Puede contar con nuestro apoyo y asesoramiento para todo aquello que considere oportuno; estaremos encantados de poder ayudarle.


NUESTRA FILOSOFIA

Nuestra oferta de servicios de salud oral se diferencia por una atención personalizada a cada uno de los pacientes mediante un trato cercano, con los medios tecnológicos más avanzados y planes de tratamientos adaptados a sus necesidades y con el protocolo de odontología mínimamente invasiva.

Hoy en día, no es sencillo encontrar profesionales realmente involucrados con su trabajo, pero lo que realmente es muy difícil, es que esos profesionales estén también involucrados de forma personal con el trato a sus pacientes.

En nuestra clínica existe una máxima que es el nexo de unión de nuestro equipo:

"TRATA A TUS PACIENTES COMO TE GUSTARÍA QUE TE TRATARAN A TI"


….Y desde el primer momento en que el paciente pasa por nuestras puertas, hacemos todo lo posible para que esto sea así, y para que se sienta como en casa, ofreciéndoles un trato cordial y cercano, a la vez que los asesoramos sobre su salud bucodental de forma clara y dando todas las explicaciones que sean necesarias para cada uno.

Curriculum Vitae

Dr. F. Javier Pérez Martínez (ODONTÓLOGO)

  • Licenciado en Odontología por la Universidad de Sevilla en la 1ª promoción 1.989-1.994 (Hasta 1.989 sólo se cursaba la especialidad de Estomatología y en ese año se realizó la convergencia con la normativa europea y se comenzó a impartir como licenciatura independiente).
  • Primer alumno en la lista de admitidos en la Facultad de Odontología en orden de calificaciones obtenidas.
  • Experiencia profesional en el ejercicio en la sanidad pública para el Servicio Andaluz de Salud entre los años 1.995 y 2.003.
  • Diploma en formación continua en Implantología Oral por la Universidad de Sevilla.
  • Certificado de aprovechamiento en Formación Complementaria en Tratamiento Periodontal e Implantológico expedido por el Decanato de la Facultad de Odontología.
  • Miembro de Sociedad de Implantología Oral Latinoamericana.
  • En el ejercicio de práctica privada desde 1.994.
  • Miembro del International Team for Implantology (ITI member) de Basilea (Suiza) desde 2.008.


Certificación AENOR

  • Esta clínica ha firmado un acuerdo con la Asociación Española de Normalización y Certificación, AENOR, gracias al cual, obtenemos la Norma UNE 179004:2009 sobre Clasificación de Actos Odontológicos. El objetivo de esta Norma es unificar todos los términos de nuestra profesión y especificar los contenidos de los servicios dentales.

1. OBTURACIONES (EMPASTES)

  • La obturación es el procedimiento por el que se sustituye la estructura perdida de un diente por un material artificial cuando éste ha sido agredido hasta la capa del esmalte o la de la dentina, no así si el daño afecta a mayor profundidad en la zona sensible (pulpa o nervio, tejido con irrigación sanguínea e inervación) en cuyo caso se precisará no ya una obturación sino una endodoncia (quitar o matar el nervio).
  • La obturación de una pieza puede producir mayor sensibilidad que casi siempre desaparece espontáneamente. Una caries profunda puede alterar la pulpa ( nervio ) y el sellado hermético conseguido con el material de obturación puede reactivar un proceso infeccioso o un dolor ya existentes previamente que hagan necesaria la endodoncia. Piense que tras el daño sufrido por la caries la pieza nunca recuperará al cien por cien como cuando estaba sana. Ojalá fuera posible pero tras una obturación una pieza con caries ha sufrido una descomposición de su estructura (putrefacción inducida por bacterias) y una amputación de la misma.
  • Una obturación durará lo que resista el tejido dental que la rodea y eso es responsabilidad suya mediante su mantenimiento y control semestral por su dentista. Una vez arregladas las caries no termina todo ahí. Es necesario el cuidado y mantenimiento sin el cual no podrá evitarse que vuelva un problema que hasta ahora se ha comprobado que existe en su boca y que podemos mantenerlo a raya pero sin el debido cuidado se repetirá.


2. ENDODONCIA

¿Qué es la endodoncia? Es una intervención que se realiza para intentar conservar un diente que de otra manera tendría que ser extraído. Consiste en la eliminación de tejido pulpar (“nervio”), que está dentro de las raíces dentarias, para mantener el diente y su función masticatoria.

¿Cómo se hace? Casi siempre se necesita anestesia local por lo que deberá advertir a su dentista si tiene alguna alergia o contraindicación para su administración.
Durante el tratamiento se realizarán varias radiografías:

  1. Por medio de una fresa colocada en una turbina se accede a la cámara pulpar.
  2. Se eliminan los tejidos infectados y se limpian y preparan los conductos de las raíces con instrumentos específicos.
  3. Los conductos se rellenan con un material de propiedades adecuadas.
  4. Se coloca en la corona del diente una obturación (empaste) provisional que su dentista debe sustituir por otra de propiedades definitivas.

Antes de iniciar una endodoncia ha sido informado de que:

  • Se me hará un breve historial médico, preguntándome, entre otras cuestiones, si padezco diabetes, hipertensión, enfermedades cardiacas, úlcera o alergias medicamentosas, todo por mi seguridad.
  • Como reacción al anestésico local, en raras ocasiones, pueden manifestarse adormecimientos o pérdida de sensibilidad en la boca o en la cara, que generalmente desaparecen al cabo de un tiempo.
  • Si el diente a tratar lleva colocada una corona de porcelana será necesario retirarla o atravesarla, para poder llevar a cabo dicha endodoncia, existiendo un riesgo de rotura que deberé asumir.
  • Durante la fase de preparación de los conductos, excepcionalmente pueden surgir inconvenientes no detectables hasta ese momento, tales como una anatomía compleja, o la presencia de calcificaciones o bien contratiempos como la aparición de una inflamación reactiva o la fractura de algún instrumento, ya sea por fatiga del metal o defecto de fabricación, que podría impedir culminar una endodoncia ya iniciada y en cuyo caso sería necesario recurrir a la extracción.
  • El éxito de la endodoncia, citado estadísticamente en los mejores casos en un 98%, dependerá de muchos factores, entre ellos de mi estado de salud, de las condiciones específicas que presente mi diente, de la reacción de la cicatrización, de mis tejidos periodontales o de la existencia de micro-fisuras previas (imposibles de detectar antes de hacer una endodoncia) y que pueden afectar al posible pronostico del diente.
  • Una vez terminado el tratamiento de conductos puede quedar alguna sensibilidad al tacto en el diente tratado, que puede durar desde algunos días hasta algunas semanas debida a la reacción de cicatrización de los tejidos de soporte dentario. Si fuera necesario, se me recetaría una medicación adecuada al caso.
  • Aunque los materiales y las técnicas utilizados hayan sido los correctos, a veces, con el paso del tiempo el diente puede sufrir algún cambio en su coloración.
  • A pesar de que una endodoncia esté correctamente realizada, debido a hábitos bruxistas, apretamientos inadecuados o un exceso de presión accidental durante la masticación, el diente puede llegar a fracturarse. Por lo cual se me advierte que para minimizar estos riesgos, será necesaria la reconstrucción adecuada, de dicho diente en el plazo fijado por el dentista. Retrasar en exceso la restauración definitiva puede malograr el resultado final.
  • En caso de que una endodoncia no consiga el objetivo previsto, en alguna ocasión puedo llegar a necesitar un retratamiento endodóntico o una cirugía periapical. Si bien el porcentaje de éxito en estos casos será menor.
  • Deberé volver a la consulta para el control de dicha endodoncia entre 6 y 12 meses después.


3. PERIODONTITIS (PIORREA)

Información sobre la enfermedad periodontal.

La enfermedad periodontal es una patología crónica, que cursa en brotes con una sintomatología mínima (a veces, totalmente asintomática) y conduce a la pérdida de soporte periodontal de los dientes, es decir, del hueso en el que éstos se sujetan y de las encías). Dentro de ella se distinguen:

  • Las gingivitis (inflamación de las encías)
  • Las periodontitis (inflamación del periodonto, o conjunto de estructuras que sujetan los dientes a los maxilares). Dentro de ellas se distinguen formas de gravedad distinta; así, la periodontitis rápidamente progresiva y refractaria al tratamiento , que generalmente empieza en una edad joven (tanto más joven, más grave), acaba en la pérdida inexorable de dientes en unos pocos años.

La enfermedad periodontal está causada por la placa bacteriana, que es el conjunto de bacterias presentes en la superficie de los dientes y de las encías. De ahí la importancia fundamental de la higiene oral personal, dirigida a eliminar la placa bacteriana que continuamente se forma y deposita sobre los dientes.

Existe una cierta predisposición genética, aparentemente hereditaria, de padecimiento de la periodontitis, ligada a algunas deficiencias del sistema inmunitario (dicho popularmente, «de las defensas») específico contra dichas bacterias. Por eso, las medidas higiénicas particulares dirigidas a eliminar la placa bacteriana no suelen ser suficientes y se requiera el concurso periódico del dentista para corregir esos defectos inevitables en la higiene oral personal (más peligrosos en las personas inmunitariamente predispuestas a padecer periodontitis ), mediante un tratamiento de mantenimiento (generalmente, profilaxis o «limpieza»), de periodicidad variable (generalmente, cada 2 a 6 meses, según los casos).

Factores de riesgo

El mal control de placa: sin una correcta técnica de cepillado que elimine los depósitos bacterianos de dientes y encías, el control de la periodontitis no es posible.

El tabaco es un conocido factor agravante de la enfermedad periodontal, por lo que el fumar conlleva una respuesta peor a los tratamientos, y un mayor riesgo de agravamiento de su evolución normal y de reactivación de la enfermedad.

Cronicidad

Por todo lo dicho, la enfermedad periodontal no cura (salvo raras excepciones) , aunque en la gran mayoría de los casos puede mantenerse detenida mediante tratamiento odontológico si existe una buena cooperación del paciente en el mantenimiento de una buen higiene oral.

Expectativas terapéuticas

El tratamiento de la enfermedad periodontal es fundamentalmente domiciliario , por medio de una exquisita higiene oral: cepillado, uso de seda dental y, en ocasiones, manejo de colutorios.

No nos cansaremos de repetirle que su colaboración personal en el mantenimiento inactivo de su enfermedad periodontal es tan importante que no le recomendamos empezar ningún tratamiento clínico si no está dispuesto a implicarse activamente en su propio cuidado personal.



4. EXODONCIAS

Información sobre las pérdidas dentarias

Información sobre las consecuencias de no reponer dientes extraídos

Cuando no se reponen los dientes extraídos, se suele producir una migración de los dientes adyacentes hacia el espacio libre (sobre todo, de los situados posteriormente) y un crecimiento o extrusión del (o de los) antagonista(s) que mordía(n) contra el extraído.

El grado de estos desplazamientos es variable, pero puede llegar a ser muy pronunciado. En todo caso, las migraciones no consisten en una traslación, sino en una inclinación, con lo que la forma de las arcadas se modifica y con ello la eficacia masticatoria.

De estas migraciones pueden derivarse, con el tiempo: Defectos de la intercuspidación o « engranaje » de los dientes, que pueden limitar la masticación y provocar unas dolencias de las articulaciones de la mandíbula (la articulaciones témporo-mandibulares o articulación cráneo-mandibular ) y del cuello, que se acompañan de mareos: es el llamado síndrome disfuncional (o dolor-disfunción ) cráneo-mandibular o témporo-mandibular.

Además, si con las migraciones de los dientes adyacentes el espacio estrechado no llega a cerrarse del todo puede resultar muy problemática, incluso imposible, una adecuada reposición protética.

Lo mismo ocurre cuando algún diente de la arcada contraria, extruido, se inmiscuye y ocupa parte de la altura del espacio correspondiente al diente extraído.

Un mayor riesgo de caries en los contactos de los dientes adyacentes al extraído con los dientes vecinos, porque al aflojarse los puntos de contacto, hay tendencia a la penetración y retención (empaquetamiento) entre dichos dientes de restos alimenticios, que sirven de alimento a los gérmenes causantes de caries.

También se produce un mayor riesgo de caries en el diente antagonista extruido y en los dos que contactan con él, porque se desacoplan sus puntos de contacto normales y se favorece el empaquetamiento de alimentos entre ellos.



5. PRÓTESIS

Información sobre prótesis

Necesidad de reponer protéticamente los dientes perdidos

Recuerde que si no se reponen protéticamente los dientes extraídos , se suele producir una migración de los dientes adyacentes hacia el espacio libre (sobre todo, de los situados posteriormente) y un crecimiento o extrusión del (o de los) antagonista(s) que mordía(n) contra el extraído.

De ello pueden derivarse, con el tiempo:

  • Defectos de la intercuspidación o «engranaje» de los dientes que pueden limitar la masticación y provocar dolencias de las articulaciones de la mandíbula (articulaciones témporo-mandibulares o articulación cráneo-mandibular).
  • Si el espacio estrechado no llega a cerrarse del todo, puede resultar imposible una adecuada reposición protética.
  • Lo mismo ocurre cuando algún diente de la arcada contraria, extruido, se inmiscuye y ocupa parte de la altura del espacio correspondiente al diente extraído.
  • Además, pueden producirse caries entre los dientes vecinos al extraído y entre el antagonista y sus adyacentes, debido a la desadaptación de los puntos de contacto, que permiten el empaquetamiento y retención de alimentos entre ellos.


6. IMPLANTES

¿Qué es un implante?

Un implante (o fijación) es una pequeña pieza alargada con forma de tornillo (también puede ser cilíndrica) de un material biocompatible especial (generalmente, titanio), que, instalado en los huesos maxilares, se «fusiona» con éstos al cabo de unas cuantas semanas (lo que se conoce como oseointegración).

Los implantes se comportan, de este modo, como raíces de dientes ausentes que permiten brindar anclaje a prótesis sustitutivas del diente o de los dientes perdidos. Esta prótesis puede ser fija o removible (retirable a voluntad) y no necesita apoyarse o sujetarse a dientes naturales remanentes en la boca.

Finalidad

Reemplazar, en la medida de lo posible, la función de las raíces de alguno o algunos de los dientes perdidos mediante una estructura intraósea, biocompatible ( implante o fijación ), apta para sujetar algún tipo de prótesis dental.

Naturaleza del tratamiento

En general, aunque hay variaciones, la técnica consiste en lo siguiente:

  • Previo estudio radiográfico (preferiblemente calibrado) y planificación sobre los modelos, y siempre bajo anestesia local, se practica una incisión y despegamiento de la encía (aunque en ocasiones puede evitarse y basta con penetrar a través de ella hasta el hueso con un perforador – punch – o con una fresa; son las llamadas colocaciones transmucosas , cuyo postoperatorio es magnífico).
  • Se prepara, mediante instrumentos rotatorios o manuales, un lecho de dirección, diámetro y profundidad apropiados, para que el implante pueda ser introducido en él: (i) sin dañar estructuras anatómicas vecinas (raíces adyacentes, nervio dentario, seno maxilar, etc.) y (ii) contra una cierta resistencia, que garantice su estabilidad inmediata (estabilidad primaria).
  • Se coloca el implante roscado o a presión, en el lecho, hasta la profundidad adecuada.
  • Se sutura la encía, bien dejando los implantes totalmente enterrados debajo de ella (en cuyo caso deben descubrirse al cabo de un tiempo por medio de otra pequeña incisión quirúrgica), bien dejándolos aflorar al exterior a través de una abertura. En este caso, según las conveniencias y las circunstancias, podrían ser conectados inmediatamente a la prótesis (carga inmediata).

En ocasiones, cuando el hueso es insuficiente, se puede utilizar algún material de relleno o recrecido óseo (hueso autólogo, del propio paciente; hueso liofilizado de bovino; materiales aloplásticos mineralizados; etc.,) y procedimientos de fijación u osteosíntesis (como membranas poliméricas, mallas metálicas, minitornillos o minichinchetas).

Por su parte, las prótesis conectadas a implantes pueden ser:

  • Prótesis removibles (retirables de su sitio a voluntad) o implantorretenidas, que se sujetan en los implantes, pero no se soportan totalmente en ellos, sino en las encías edéntulas.
  • Prótesis fijas (inamovibles), o implantosoportadas , en las que la fuerza de la masticación se transporta al hueso a través de los implantes.
  • Una variante de estas últimas son las llamadas prótesis híbridas, que compensan con una falsa encía la atrofia existente en el hueso, pero utilizan un anclaje poco natural para asegurar su adecuada higiene, que resultaría inestético si se expusiera a la vista.

La elección de un tipo u otro de implante depende de diversos factores, que deben ser analizados en cada caso: hueso y otros tejidos remanentes, factores estéticos, tipo de oclusión, presupuesto, etc., de modo que no siempre es posible la opción inicialmente deseable.

Tipos de implantes dentales





Fases en la colocación

  1. Pieza dental perdida.
  2. Se coloca el cuerpo del implante en el lugar donde se ha perdido la pieza dental. El hueso se regresará a su alrededor sujetándolo fuertemente en su posición.
  3. Se coloca el pilar de cicatrización en el cuerpo de implante, este servirá de conexión entre la corona y el implante.
  4. Se coloca la corona artificial sobre el pilar de cicatrización.
  5. Implante dental una vez finalizado el tratamiento.


Factores de riesgo en la colocación




Enfermedad periodontal:


Los procesos inflamatorios activos que afectan directamente al tejido periodontal, impiden una buena integración del implante en el hueso maxilar.






Tabaquismo:


Estudios clínicos demuestran una mayor pérdida de implantes en pacientes fumadores, como consecuencia de una inflamación permanente de la zona y alteraciones del hueso periodontal. El tabaco provoca una disminución del aporte sanguíneo a los tejidos orales, disminuyendo la aportación de oxigeno a dicha zona y poniendo en peligro la osteointegración y perdurabilidad de los implantes.






Terapias oncológicas:


Los pacientes en tratamientos activos para leucemias, neoplasias o que reciban radioterapia, están en una situación de inmunosupresión que limita la utilización de implantes.








Enfermedades crónicas:


Pacientes afectados por patologías crónicas, como la diabetes, que llevan un control adecuado de su enfermedad sí que pueden utilizar los implantes dentales.






Consejos al paciente:

Mantenga una correcta higiene bucodental completa, realizando un adecuado cepillado dental de todas las estructuras bucodentales con pasta dentífrica y posterior enjuague bucal con un colutorio; se recomienda la utilización de un cepillo interdental, hilo o cinta dental para la limpieza de los espacios interdentales y los espacios entre ímplate y encía.

Siga estrictamente el calendario de visitas indicadas por el odontólogo. Ante cualquier evento no esperado, consulte o acuda a su odontólogo.

Realice una dieta completa y variada, que incluya alimentos o suplementos ricos en vitaminas y minerales para favorecer la osteointegración.

PREGUNTAS FRECUENTES Y CONSEJOS.

CONSEJOS

¿Duele la caries?

La caries es un proceso indoloro en un principio hasta que llega a estdos avanzados con afectación de la pulpa o nervio. A veces si la caries avanza muy lentamente puede llegar a lesionar la pulpa del diente sin haber producido ninguna molestia. Por eso es muy importante realizar revisiones periódicas que nos permitan descubrirlas a tiempo.

Un error muy frecuente es que cuando nos duele algo queremos que nos den cita rápidamente, ese mismo día si es posible, para que nos arreglen el problema con un empaste. Desgraciadamente cuando existe dolor ya es demasiado tarde para corregirlo todo con una simple obturación puesto que el dolor significa que ya el nervio ha sido dañado y precisamente con el dolor activo no se dan las circunstancias idóneas para realizar ni una endodoncia ( lo más conservador ) ni una extracción, sino que habrá que tratar el cuadro clínico con analgésicos y probablemente con antibióticos antes.


¿Es cara una endodoncia?

No olvide que el coste de una endodoncia (de 100 a 160 €) es siempre más barato que el de los honorarios por extraerla (entre 40 y 50 €) y reponerla después (un mínimo de 200 € por un tratamiento de prótesis removible, o desde 600 si es fija, o los 1200-1500 € de un implante).


¿Cómo puedo mejorar?

La caries y los problemas derivados de ella no aparecen de la noche a la mañana ni son causados por un empaste más o menos grande sino que va progresando lentamente siempre que la dejemos avanzar al no cepillarnos con la frecuencia e intensidad debidas.

En su caso ha acudido por tener un problema (bien sea caries o problemas de encía o de piorrea).

Dicho problema ha tenido lugar por tener gran predisposición a él y además darse unos factores que favorezcan su desarrollo:

  • toma de alimentos cariógenos (azucarados y bebidas gaseosas).
  • higiene deficiente (hay que usar seda y enjuagues).

Como sobre la condición o predisposición personal no podemos actuar habrá que incidir en modificar los hábitos de alimentación y de higiene.

El cepillado ha de ser inmediatamente después de la comida y ha de durar cuanto menos tres minutos (minuto y medio los dientes de arriba y minuto y medio los de abajo). Ha de complementarse necesariamente con la seda dental unas dos veces por semana.

En casos de inflamación o sangrado gingival y en personas muy propensas a la caries hemos de valernos de enjuagues que neutralicen la acción nociva de la placa bacteriana.

Piense que de nada sirve que se arregle la boca porque si tras quedarse sin caries se siguen dando los factores para que aparezca y no se cuida (cepillándose bien y evitando azúcares) volverán a carearse nuevas piezas o bien las ya empastadas por los alrededores de la obturación. No olvide nunca que es importantísima su cooperación con el tratamiento mediante la higiene bucal sin la cual cualquier intervención evolucionará siempre peor. Ha venido al dentista por un problema que aunque se haya tratado sigue latente y puede sufrir una recaída, de ahí la importancia de las revisiones periódicas según su caso particular.


Anticonceptivos orales

Los anticonceptivos orales pueden perder efectividad durante la toma de antibióticos por lo que se aconseja el uso de métodos de barrera hasta una semana después del tratamiento con antibióticos.


Consejos a los padres

Para que la boca de un niño se desarrolle y crezca debidamente los dientes temporales, de leche, deben estar sanos

La primera visita del niño al dentista es la más importante. El objetivo principal es que disfrute con ella y que vuelva con gusto. Se le harán algunas preguntas, una completa exploración bucal y, si fueran necesarias, radiografías.

En casa no le dé excesiva importancia a la visita al dentista y evite comentarios negativos sobre la odontología. No debe decir cosas como "No duele", "No te hará daño", "No te va a pinchar"...

El tratamiento se inicia cuando se tiene la confianza del niño y su cooperación. Esto ocurre generalmente en la segunda visita o a veces se necesitan más consultas preliminares.

Después de la primera visita es preferible que los padres esperen en la sala de espera. La razón principal es que así se permite al dentista establecer una relación directa y estrecha con el niño. Si hay otras personas la atención del niño está dividida y es más difícil lograr su confianza.

Le rogamos que no intervenga mientras que el doctor habla con su hijo/a. Si habla, el niño no escuchará a ninguno de los dos. En su debido momento se le informará sobre los problemas del niño.

No se preocupe si su hijo llora. Llorar es una reacción normal frente al miedo, y algunos niños se asustan de cualquier cosa nueva o extraña.


Hábitos

Los bebés tienden a chuparse el dedo o los padres suelen darle el chupete. Si esto se prolonga durante varios años la alineación de los dientes puede verse afectada y es posible que necesite ortodoncia cuando sea mayor. Por tanto es aconsejable la retirada del chupete antes de los tres años.

A los bebés que todavía no tienen dientes se les deben limpiar las encías con una gasa después de cada toma.

Cuando comiencen a echar los dientes se pueden limpiar con un bastoncillo o con un cepillo de cerdas suaves.

No se debe emplear pasta con flúor hasta que el niño aprenda a no tragársela y esto suele suceder a los cuatro años.

Hay que controlar la toma de dulces. No se debe mojar el chupete o el biberón en azúcar, miel o similares, ya que esta costumbre dará la aparición de caries.

EL CUIDADO BUCAL DEL BEBÉ EVITA POSTERIORES ALTERACIONES DE ADULTO, ASÍ COMO DISMINUCIÓN DE MOLESTIAS Y TEMOR AL DENTISTA. Hay que tener en cuenta que los dientes de leche guían el crecimiento de los dientes permanentes.


Embarazo

Durante el embarazo se producen multitud de cambios hormonales y circulatorios, por lo que la salud dental de algunas mujeres puede necesitar una mayor atención durante este periodo.

Habrá que revisar porque se puede producir inflamación en las encías, llegando a sangrar con mayor facilidad. Se requiere como tratamiento una enseñanza de higiene oral con un correcto cepillado, uso de la seda dental y enjuague de flúor.

La anestesia local no produce alteración fetal, por tanto, se pueden realizar tratamientos como obturaciones, extracciones o tratamientos de encías.

En caso de necesitar radiografías el dentista le colocará un delantal plomado para protegerla.

Durante el primer trimestre son frecuentes las náuseas matinales, y esto pude dar lugar a que la mujer coma poco y más a menudo. Hay que evitar tomar comidas con demasiado azúcar. Una dieta equilibrada respetando las horas de comida puede mejorar su salud general.



Piercings y salud oral

El piercing es una práctica muy antigua en gran número de culturas.

Desde hace ya un tiempo se han puesto muy de moda como seña de identidad para muchas personas.

La Academia Dental Americana, ADA, se ha posicionado contraria a esta práctica, sobre todo a los insertados en lengua, labios y boca por los riesgos que supone para todos los tejidos periodontales.

El incremento de la población con piercings, ha provocado un aumento importante en las consultas odontológicas de este tipo de pacientes.

Estas personas deberían realizar un seguimiento más exhaustivo de su salud oral, ya que el piercing puede derivar en diversas complicaciones odontológicas.


Alteraciones causadas por piercings orales:


Recesión gingival:

Hay diferentes tipos de recesiones gingivales dependiendo del lugar de inserción del piercing.
Un piercing lingual suele provocar recesiones en la cara lingual de los incisivos antero posteriores.
Un peiercing insertado en el labio inferior causará la recesión en la cara vestibular de los incisivos, inferiores. Estas recesiones suelen aparecer entre los 6 meses y 2 años desde la colocación del piercing.



Infecciones:

Si no se emplean las medidas higiénicas adecuadas y no se trabaja en un medio estéril, pueden producirse infecciones locales que pueden incluso llegar al torrente sanguíneo y diseminarse a otros órganos. Estas infecciones pueden ser tan letales como la hepatitis B y el VIH.
Los piercing en boca y lengua son de alto riesgo por sus características especiales.



Traumatismos:

Los piercings tienen un alto riesgo de engancharse y ser arrancados (sobre todo los de los labios y lengua). En el caso ed piercings de lengua, es especialmente peligroso porque el traumatismo puede ocasionar pérdida del sentido del gusto, del tacto, disminución de la capacidad de hablar y deformidades, así como, gran dolor debido a la formación de hematomas que pueden llegar a encapsularse e infectarse.



Cicatrices queloides:

Son cicatrices hipertróficas, abultadas y fibrosas. Son tumoraciones grandes y rojizas (aunque luego se vuelven del color de la piel) y dolorosas al tacto. Aunque no son precancerosos si que son antiestéticos y removerlos quirúrgicamente no es posible.





Hipersalivación:

La presencia de un cuerpo extraño en la cavidad oral puede llegar a producir una hipersalivación que puede resultar muy incómoda y molesta para el sujeto. Esta alteración la sufren más del 60% de los portadores de piercings intraorales.





Fisuras y fracturas dentales:

Suele ocurrir con los percings intraorales al crearse el hábito de empujarlo contra el diente, ocasionando pequeñas fracturas o fisuras del esmalte dental, dando lugar a aparición de hipersensibilidad dental. Está descrito que el 80% de los portadores de piercings intraorales sufren algún tipo de pérdida de estructura dentaria.
En caso de aplicar anestesia en la zona oral, se incrementa el riesgo de sufrir una fractura dental por la presida de sensibilidad.


Consejos al paciente:


  • Higiene. Se ha de limpiar el piercing cuidadosamente sobre todo después de las comidas, tomar bebidas y cuando se fuma.
  • Utilización de colutorio con clohexidina como antiséptico para evitar la infección de la herida tras la inserción.
  • No utilizar los enjuagues habituales de uso diario hasta que no esté totalmente cicatrizada la herida.
  • Evitar el consumo de tabaco, alcohol y grasas para acelerar los procesos de cicatrización.
  • Evitar el juego o tocamiento del piercing hasta que no se haya cicatrizado totalmente la herida.
  • Si aparece una infección en la zona del piercing, hay que retirarlo de inmediato, acudir al odontólogo y realizar tratamiento con gel bioadhesivo de clorhexidina y algún antiinflamatorio sistémico. Si la infección es grave, se recomienda terapia antibiótica.
  • En el caso de atletas portadores de piercings orales, se debería recomendar la utilización de protectores bucales para evitar lesiones o traumatismos.

Se ha de recomendar la visita periódica al odontólogo para evaluar si los tejidos periodontales sufren algún tipo de afección.



Bruxismo:




Es una anomalía de los hábitos masticatorios caracterizada por rechinar y apretar los dientes de forma excesiva. Esta anomalía es destructiva para las piezas dentales, generándose grandes desgastes de las piezas dentales y dolor orofacial.
A nivel de mordeduras también se pueden apreciar otros efectos como mordeduras de lengua, labios, cara interna de las mejillas...
Ante una situación de bruxismo crónico, la articulación temporomandibular (ATM) se puede llegar a ver muy afectada y comprometida.

Factores:


  • Psíquicos / hábito oral neurótico / ansiedad / estrés: La ansiedad es el factor psíquico más importante asociado al bruxismo, existiendo evidencias de un incremento en la tensión muscular de los músculos maseteros en períodos de estrés o nerviosismo.







  • Externos/ desórdenes oclusales: Una malposición dental o una gran deficiencia oclusal pueden provocar cambios en la actividad muscular al no poder relajarse correctamente. En estos casos es eficaz el tratamiento ortodóncico porque reposiciona la mandíbula, permitiendo así su relajación.







  • Asociados al sueño / sueño ligero / no fase REM: Los desórdenes de los ciclos del sueño son la principal causa del bruxismo nocturno. En esos desórdenes también están implicados factores como el estrés, ansiedad y desórdenes respiratorios como episodios de apnea.




Tipos de bruxismo:

  • Bruxismo diurno/sobrecarga muscular maseteros: Habitualmente se caracteriza por apretamiento de los dientes, aunque también puede existir rechinamiento, generando una gran tensión en la mandíbula que provocará dolor mandibular e incluso cefaleas. Generalmente se relaciona con estados de ansiedad o estrés.






  • Bruxismo nocturno/rechinar dientes. En este caso predomina el rechinamiento de dientes, aunque también existen episodios de apretamiento. Suelen ser más graves por no existir mecanismos de control durante el sueño. Se provocan desgastes de las piezas dentales anormales, hipersensibilidad dental y lesiones no cariosas.

Consecuencias:

  • Disfunción temporomandibular, puede llevar a limitaciones del movimiento mandibular.
  • Sonidos articulares.
  • Dolor e inflamación mandibular, provocadas por las grandes fuerzas tensionales que llegan a realizar dichos músculos.
  • Episodios de fatiga y rigidez muscular, sobre todo se presenta por la mañana y por la noche.
  • Hipersensibilidad: al rechinar los dientes de forma habitual, el esmalte se erosiona y cualquier estimulo sobre la pieza dental puede llegar a ser dolorosa (frio, calor, ácidos, etc).
  • Dientes desgastados, no se corresponden con el desgaste habitual o funcional, se observan piezas muy deterioradas por este desgaste.
  • Dolor de cabeza.

Consejos al paciente:

  • Reducir la actividad al atardecer, descansar una hora antes de ir a dormir.
  • Utilizar técnicas de relajación antes de ir a dormir.
  • Evitar alcohol, café y otras sustancias excitantes horas antes de ir a dormir.
  • No fumar, y si no es posible, evitar fumar al inicio del anochecer.
  • Utilizar protectores oclusales, ya sean blandos o rígidos para evitar el deterioro dental.
  • En caso de que persista el bruxismo, consultar al médico para recibir tratamiento farmacológico (relajantes musculares, antidepresivos, etc).

Nos puede encontrar en:




  • C/ Gaspar del Pino, nº 3. 1ºB. Cádiz
  • 956 22 96 69